Si piensas en las partes de la naranja, lo más probable es que solo te imagines lo que puedes comer de este cítrico: el fruto. Es lógico porque es jugoso, dulce y casi lo único que llega a tu mesa. Pero nosotros somos agricultores y vemos la naranja esperando ser recogida del árbol, con sus raíces, tronco y ramas. Estas son las partes que hacen posible que crezcan las naranjas que enviamos a tu casa, aunque hay otras que debes conocer. 

Partes de la naranja, el fruto del naranjo

Igual que cualquier fruto que crece en un árbol, como puede ser el melocotón y otros cítricos como el limón, se puede dividir la naranja en:

  • Parte exterior (epicarpio, exocarpo o flavedo): es lo más visible y cambia de color verde a un precioso naranja cuando el fruto está maduro y listo para recoger. Sirve de capa protectora para el interior y evita que las inclemencias del tiempo lo estropeen. Se suele pelar y desechar para comer únicamente el interior, pero la piel o cáscara tiene muchos beneficios para la salud. Además, ahí se concentran las glándulas de aceite que hacen que el cítrico desprenda su olor y de donde se obtienen perfumes.
  • Parte blanca de la naranja (mesocarpio o albedo): es lo que une la parte exterior con la interior. Su grosor varía según la variedad de naranja porque en realidad forma parte de la cáscara, pero es amarga y por eso no se recomienda llegar a ella, por ejemplo, cuando se ralla la piel para preparar un bizcocho.
  • Parte interior (endocarpo): es la pulpa de la naranja e incluye las semillas según la variedad porque, por ejemplo, nuestra Navelate no tiene. Los gajos (vesículas) es donde se almacena el zumo, están separados por las membranas (septos) y su número es diferente según la variedad. Es la parte comestible del fruto, una delicia llena de vitaminas de la que no hay que desperdiciar ni una gota. 

Al abrir una naranja en vertical, es decir, partiendo del tallo puede verse claramente un eje central que suele eliminarse antes de comer los gajos que lo rodean porque también es una parte blanca que puede amargar el dulzor del postre. 

Partes de la flor del naranjo

El naranjo tiene las mismas partes que las de cualquier otro árbol: raíces, tronco, ramas, hojas, flores y frutos. Pero aunque la más vistosa sea la naranja, hay otra que es igualmente conocida en todo el mundo: su flor, conocida como azahar, se utiliza principalmente en perfumes aunque su aceite también tiene usos medicinales.

No queremos dar una clase de botánica, pero sí alguna pista para puedas reconocer la flor del naranjo incluso cuando no esté en el árbol. Su característica más visible es su color blanco, pero destaca mucho más por su olor: floral e intenso, su aroma trae recuerdos árabes a nuestro campo cuando florece a finales de marzo.

Si quieres identificarla en una floristería, fíjate en las partes de la flor del naranjo más visibles:

  • Rabillo (pedúnculo) que la une al tallo.
  • Cáliz formado por cinco sépalos ovales.
  • Corola formada por cinco pétalos dispuestos alternativamente a los sépalos.
  • Androceo protegido por los pétalos y compuesto por entre 20 y 40 estambres, cada uno formado por un filamento terminado en una antera distal.
  • Gineceo formado por el ovario y el estilo que quedan dentro de los filamentos y el estigma que sobresale entre las anteras.

La flor de azahar puede parecer pequeña si se la observa junto a una naranja de tamaño medio, pero es más bien mediana y combina bien con otras para formar un precioso ramo de primavera o de novia.