Compatibilizar las demandas del mercado con la protección del medio ambiente es posible con la producción integrada de cultivos. Este sistema utiliza al máximo los recursos asegurando a largo plazo una agricultura sostenible. Los mecanismos de producción naturales se combinan con métodos biológicos y químicos, lo cual es la gran diferencia respecto a la agricultura ecológica y su principal característica a la vez que beneficio.

¿Cuáles son las características de la agricultura integrada?

La producción integrada está regulada en España por el Real Decreto 1201/2002, de 20 de noviembre, donde se acepta el uso de químicos sintéticos en abonos y pesticidas, aunque de forma limitada y no prioritaria para no resultar dañina ni al suelo ni al cultivo. De hecho, se sugiere que la utilización de productos fitosanitarios se limite al mínimo necesario para el control de las plagas.

Además de esta, las características de la producción integrada son:

  • Fertilización orgánica para reducir la pérdida de nutrientes del suelo.
  • Utilización de organismos beneficiosos para defender los cultivos de enfermedades.
  • Gestión integrada de las plagas, es decir, prevención, observación y aplicación de la mejor solución.

En el manejo de las plagas es donde se comprende por qué se utiliza “integrada” para definir este tipo de producción agrícola. El proceso que se sigue es: evaluar el riesgo, tolerar la plaga hasta que sea necesario intervenir e impedir ésta que se sobrepase el umbral económico de intervención con todos los medios al alcance. No es, por tanto, una mezcla de química y biología, sino la integración de ambas.

Hay que tener en cuenta que todo esto se hace para que el cultivo sea rentable y sostenible. Por eso, en una producción integrada, se analiza cada situación problemática y se busca la mejor solución tanto para el medio ambiente como para los propios cultivos. 

¿Qué beneficios tiene el cultivo integrado?

La agricultura integrada es un método de cultivo que da prioridad a las opciones naturales y utiliza las químicas solo cuando son estrictamente necesarias. Aparece como reacción a los problemas de la tradicional como pueden ser la reducción de la productividad del suelo, la contaminación del agua por el uso de demasiados productos químicos agresivos o la inmunización de los cultivos a los productos fitosanitarios. Es por esto que convierte en ventajas todos esos inconvenientes del sistema convencional.

Así, entre los beneficios de una agricultura integrada destacan:

  • Protege la fertilidad del suelo de forma natural para seguir siendo sostenible durante más tiempo. 
  • Respetuosa con el medio ambiente, en ocasiones más incluso que la agricultura ecológica.
  • Vigilancia integral del cultivo para reducir las plagas con un estudio previo, uso de parasitoides y también productos químicos.

Todo ello se consigue al realizar una gestión responsable e integrada del cultivo que, además, responde a las demandas del mercado.

Nuestra apuesta por la producción integrada

Los últimos datos estadísticos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente sitúan a nuestra comunidad autónoma como la cuarta en hectáreas dedicadas a la producción integrada de cultivos y también la cuarta en grado de implantación.

Nosotros empezamos hace más de 75 años y a finales de los 90 nos certificamos por la Generalitat Valenciana como agricultores de producción integrada porque creemos que es la mejor forma de cuidar los naranjos de nuestra parcela para que den la mejor fruta.