La naranja es una de las frutas más utilizada para preparar todo tipo de alimentos. Este cítrico, concretamente la naranja de Valencia, es ideal para elaborar dulces gracias a su delicioso sabor, y si buscamos un postre todavía más dulce se puede recurrir a la variedad Lane late, por su escaso contenido en limonina —el cual suele amargar un poco el sabor, sobre todo en la preparación de zumos—. La naranja puede ser utilizada para elaborar condimentos y salsas, para hacer cremas, postres —como el pudin, el Panettone, la tarta, el mousse, el flan, la gelatina, etc.— y mucho más.

Y es que este delicioso fruto, además de tener un sabor dulce y ácido al mismo tiempo, nos proporciona una gran cantidad de beneficios para la salud gracias a todas sus propiedades y su composición abundante en vitamina C —ideal para prevenir todo tipo de enfermedades— en calcio, en fibra, en betacaroteno, en ácido fólico y otras más.

A continuación, te enseñamos cómo confitar naranja de manera muy sencilla para que puedas elaborar un postre de lo más rico y delicioso, y para que sorprendas a tus invitados con una estupenda degustación de naranja confitada.

Elegir la naranja para confitar

Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de preparar naranja confitada es elegir el ingrediente principal. Es decir, el tipo de naranja. Las mejores naranjas para elaborar cualquier tipo de postre son las naranjas de Valencia, como comentábamos más arriba. Estas, a diferencia del resto, tienen un sabor muy dulce y refrescante, por lo que le conferirán un gusto diferente a nuestro plato final. Algunas de las naranjas valencianas más populares son las naranjas Lane Late, las naranjas Navelate, las naranjas New Hall y, por supuesto, las naranjas Valencia Late. Cualquiera de este tipo servirá para confitar naranja.

Ingredientes para preparar naranja confitada

Continuando con el proceso de elaboración de naranja confitada, lo siguiente que debemos tener en cuenta son los ingredientes que vamos a necesitar. Estos son los siguientes:

  • Naranjas de Valencia: 4
  • Azúcar: 500 gramos
  • Agua: 1 litro

Dependiendo de la cantidad de naranja confitada que queramos elaborar necesitaremos más o menos cantidades. Así pues, en caso de que queramos reducir la dosis podemos hacerla con 3 naranjas y unos 400 gramos de azúcar.

¿Cómo confitar naranja?

El proceso de confitar la naranja es muy sencillo y no nos tomará demasiado tiempo, aunque debemos tener en cuenta que estas deberán reposar durante unas horas para que se empapen al máximo del dulce sabor que le da el azúcar. 

Lo primero que debemos hacer es limpiar bien la piel de la naranja para eliminar cualquier resto de tierra o suciedad que puedan haberse acumulado en ellas. Recuerda que vamos a consumir también la cáscara. Y es que esta equilibra el dulce sabor de la naranja con un toquecito amargo que combinado encajan perfectamente.

A continuación, pasaremos a cortar las naranjas en rodajas. También pueden ser cortadas en gajos, todo depende del gusto de cada uno/a. Mi recomendación es hacerlo en rodajas ya que visualmente estas se ven más atractivas. Acuérdate de utilizar un chuchillo bien afilado para que estas no se rompan o se estropeen durante el proceso. Así mismo, no te pases de finas ya que podrían desbaratarse durante los siguientes pasos.

Lo siguiente que tenemos que hacer para preparar nuestras naranjas confitadas es ponerlas en una olla, con un poquito de sal y hervirlas durante unos pocos minutos para eliminar un poco el amargor de la piel de las naranjas. Después, tiraremos el agua y la lavaremos bien en el grifo. Ojo, no las expongas a demasiada presión con el agua para que no se deformen.

Hecho esto, a continuación, colocaremos el litro de agua en la olla —o cazo— y añadiremos el azúcar. Debes asegurarte de que el azúcar se haya disuelto por completo para poder confitar naranjas. Después, añadiremos las rodajas de naranja que habrán sido lavadas previamente. La olla debe estar al fuego lento hasta que estén bien hechas. Por lo general este proceso suele durar una hora, aproximadamente. No debes removerlas para que no se estropeen, lo que puedes hacer es agitar con cuidado la olla para que estas se empapen al máximo con el agua azucarada.

El último paso para concluir con la elaboración de las naranjas confitadas es dejarlas reposar en la olla durante un par de horas. Después, las sacaremos y dejaremos que se sequen. Cuando ya no estén calientes las guardaremos en un recipiente con tapa para evitar que se estropeen y las colocaremos en la nevera hasta que vayamos a consumirlas.

¿Cómo hacer naranja confitada con chocolate?

La naranja confitada puede ser consumida a solas, en bizcocho o pan, en el Roscón de los Reyes Magos y de muchas otras formas. Una de las muchas maneras más habituales de preparar la naranja confitada es con chocolate. Esta combinación es estupenda y encaja a la perfección gracias a la combinación de sus sabores y al toquecito amargo que le confiere el chocolate. Además, la receta es muy sencilla.

Al igual que en el proceso de confitar la naranja, cuando estas hayan salido de la olla o del cazo, antes de dejarlas enfriar, tendremos que bañarlas en chocolate. Lo más aconsejable es que utilicemos chocolate para fundir en unas cantidades de 250 gramos, aproximadamente, para las cantidades especificadas más arriba. Si el chocolate es puro mejor, ya que el toque amargo que le confiere a la naranja dulce combina estupendamente.

Así mismo, si tenemos claro que vamos a elaborar naranja confitada con chocolate desde el principio, podemos reducirle unos 50 gramos de azúcar en el proceso inicial, ya que el chocolate le aportará también un toque dulce. La naranja puede ser bañada parcialmente con el chocolate o de manera completa. Una vez estén empapadas de cacao, las dejaremos que se enfríen para que el chocolate se solidifique. Podemos colocarlas en una bandeja con papel de horno. De esta forma evitaremos que peguen y que se nos rompan o estropeen cuando vayamos a consumirlas.

Si sigues todos estos sencillos pasos tendrás elaborado un postre de naranjas confitadas estupendo y muy delicioso. Como ves, el proceso es muy fácil, así que no dudes en probarlo.