La Navelate, la variedad que producimos en nuestra parcela, es propia de Vinaròs. Pero el origen de la naranja dulce está mucho más lejos, en China. Allí fue donde la unión de un pomelo primigenio y la mandarina dio como resultado un nuevo fruto. Y muchas variedades más surgieron desde entonces, como la naranja amarga o la de sangre, llevadas por los comerciantes de la ruta de la seda.

Concretar una fecha es difícil, pero fue hace un par de miles de años. Parece ser que hay notas escritas sobre la naranja dulce varios siglos antes de Cristo. La literatura china sirve para documentar que el suyo es el país de origen de la naranja y aún hoy este país es un gran productor de este fruto, aunque ya no el único.

Puede que el lugar de origen del naranjo sea China, pero viajó mucho dando como resultado muchas variedades que se consideran originarias de otras partes del mundo. Cuenta la leyenda, o la Wikipedia porque nadie tiene el honor de poder acreditarlo fehacientemente, que fueron los fenicios quienes trajeron a nuestro país la naranja amarga, la que cogió el apellido “de Sevilla” y los árabes quienes mejoraron la explotación de su cultivo, alrededor del siglo X. 

Igual que ahora, este tipo de naranja sirve para hacer confituras, pero es difícil de comer en mesa o zumos. Por eso, cuando los portugueses trajeron la dulce su uso se extendió aquí y allí donde llegaban los barcos de los conquistadores. Así que podemos decir que los españoles contribuyeron a llevar naranjas al nuevo continente, aunque la mezcla de variedades es curiosa de seguir.

Fíjate bien. Por un lado, está documentado ya en el siglo XV que las huertas valencianas eran ricas en cítricos y, por ese motivo, a la naranja originada en California se le puso el nombre de Valencia en el XIX, aunque no era este su país. Por el otro, la naranja Washington Navel proviene de Estados Unidos, pero se cultiva ampliamente aquí en España. Así que la llevamos a América, pero volvió y se acabó convirtiendo en la mejor del mundo porque el origen de la naranja Navelate es precisamente la Washington.

Apropósito de esta variedad, otro ejemplo: la navelina apareció en Brasil en el XIX y es posible que mutase desde una procedente de Portugal, aunque también se la llama californiana porque no tiene semillas, como las otras navel.

Ya ves que los nombres algunas veces ayudan y otras no. La expresión popular “naranjas de la China” tiene razón en cuanto al país de origen del naranjo, pero es confusa si queremos ser estrictos. Por ejemplo, el kumquat es de origen chino y se lo conoce como naranja china o japonesa, cuando al verlo nadie diría que es el mismo fruto que nosotros llamamos así.

Las naranja lleva tantos siglos viajando que puede ser difícil saber cuál es el país en que surgió una determinada variedad. Pero eso es parte de la historia, hoy en día cuando hablamos de origen de los naranjos, conviene fijarse en una referencia como la Indicación Geográfica Protegida (IGD) que te asegura que nuestras naranjas son 100% de Valencia, lo que garantiza tanto su origen como su calidad.