mermelada de naranjas casera

El secreto de una mermelada de naranjas casera perfecta

Elaborar mermelada de naranjas casera es muy fácil si se siguen algunos trucos. Además, es ideal para combinar con tostadas y dulces en las frías, como acompañamiento de quesos y patés, e incluso para darle un toque original a carnes a la brasa y a tus recetas de pescado.
Además, te enseñaremos algunas variantes y trucos para que cualquier mermelada te quede perfecta.

Confitura o mermelada de naranjas casera, ¿qué diferencia hay?

La confitura y la mermelada se diferencian básicamente en dos cosas: en cómo añadimos la fruta a la receta, y en la cantidad de azúcar que lleva.
La mermelada se elabora con fruta entera, troceada o triturada, y la cantidad mínima de fruta es del 35%, aunque lo ideal es un 50%-60% para una mermelada de calidad. En el caso de la confitura, se elabora a partir de pulpa o puré de fruta, y la cantidad mínima de fruta es del 35%. La confitura contiene mayor cantidad de azúcar que la mermelada.
Así, la confitura tiene una textura más gelatinosa, que la hace ideal para combinar con quesos y patés. En cambio, si queremos disfrutar de los trozos enteros o del sabor más intenso de la naranja, podemos escoger la mermelada.
Personalmente, cuando nos ponemos a ello, ponemos dos cacerolas en el fuego y hacemos tanto confitura como mermelada, ya que así podemos combinarlas según el momento. Y con los trucos que encontrarás más abajo, ¡puedes hacer un surtido de sabores exquisito!

Receta básica de mermelada de naranjas casera

Para la receta básica de mermelada de naranjas casera, solo necesitamos:
Un kilo de naranjas de buena calidad. Ten en cuenta que la clase de naranja determinará el sabor final de la mermelada.
500 g de azúcar. Si utilizas azúcar de caña, quedará menos dulce, pero más sana.
500 g de agua.
La cáscara y el zumo de un limón pequeño.

¡Manos a la obra!

Lavamos y pelamos las naranjas, quitando toda la parte blanca que sea posible, para evitar que amargue. Troceamos la pulpa de la naranjaa tu gusto, en función de si queremos notar más o menos tropezones en la mermelada, y quitamos las pepitas si las tiene. Podemos hacerlo con los gajos enteros de naranja, e incluso triturarla. Esto es muy personal, en función de cómo nos guste la mermelada. Pero recuerda hacerlo en un bol para que no se pierda el zumo.
Aparte, cortamos la piel de las naranjas y del limón a tiras finas, eliminando también la parte blanca, y las escaldamos durante diez minutos. Cambiamos el agua y las escaldamosun minuto más, así eliminamos todo el amargor. Cuidado, ¡esta agua no es la que necesitaremos para la receta!
Ahora, ponemos a hervir los 500 g de agua. Cuando arranque a hervir, añadimos la pulpa, la piel a tiras y el azúcar.
Cocemos a fuego medio durante una hora, removiendo cada diez minutos. Añadimos el zumo de limón y reducimos a fuego lento, hasta que el líquido se ha evaporado lo suficiente y la mermelada tenga la consistencia adecuada.
Cuando esté hecha, la ponemos en botes de cristal mientras esté muy caliente, les damos la vuelta para que quede la tapa en la parte de abajo hasta que se enfríen. Así podemos conservarla en la nevera durante dos o tres meses.

Trucos para una mermelada perfecta

Aunque la mermelada de naranjas casera es fácil cuando se tiene pillado el truco, lo importante es ir siguiendo de cerca la evolución de la receta, sobre todo para evitar que se queme o se quede seca. Si ves que todavía no está hecha pero se está quedando sin líquido, exprime una naranja y añade el zumo a la cocción poco a poco, para no rebajar de golpe la temperatura.
Las proporciones también son esenciales. Si la encuentras demasiado dulce o amarga, modifica la proporción de azúcar y fruta, o sustituye el azúcar blanco por azúcar de caña.
Algunas recetas tradicionales no le añaden limón a la mermelada, pero este ayuda a conservarla y a que no se ponga oscura. En cambio, si preparas confitura, no le pongas limón, quedará demasiado ácida.

Mermelada de naranjas con un toque personal

Si quieres una mermelada de naranjas casera aún más sana y tradicional, puedes sustituir el azúcar por miel, en este caso 500 g de miel por cada kilo de fruta, y no necesitas añadir agua.
Si quieres darle un toque diferente a tu mermelada de naranjas de siempre, añádele alguna especia, o una combinación. Nosotros te recomendamos la mermelada de naranja con jengibre (mejor si es fresco, ralla un trozo de unos 4-5 cm y añade el zumo, o córtalo a trocitos o láminas y lo añades a la cocción), aunque también queda genial con canela, cardamomo, o una combinación de 4 especias francesa (pimienta de Jamaica, clavo, jengibre y nuez moscada).

¿Te animas a probarla? 😉

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto los términos legales y la política de privacidad