La naranja es un alimento rico en una gran cantidad de nutrientes y cuenta con muchos beneficios para la salud. Desde siempre, esta fruta ha estado relacionada con sus acciones para prevenir resfriados, aunque sus ventajas son varias y tienen funciones de lo más importantes en cuanto a la salud de nuestro organismo se refiere. Aunque, también puede tener algunas desventajas —dependiendo de cómo sea su consumo y de quién la consuma—.

En este artículo vamos a centrarnos en los beneficios y perjuicios del zumo de naranja. Un preparado de lo más completo y rico en nutrientes que podemos elaborar en casa sin complicaciones. Para ello solo necesitaremos unas 10 naranjas por litro de zumo de naranja —algo así como 3 naranjas por cada vaso de 33 cl—. Ahora bien, antes de pasar a analizar los beneficios del zumo de naranja, así como los perjuicios, analizamos primero cuál es el valor nutricional de la naranja.

Valor nutricional de la naranja

Aunque la variedad de naranjas que podemos encontrar en el mercado es muy amplia, por lo general todas tienen los mismos nutrientes —pudiendo variar un poco las cantidades entre cada una de ellas—. Unas de las naranjas con mejor valor nutricional son las naranjas valencianas, concretamente la naranja valencia late, la naranja lane late, la naranja navelate y la naranja new hall.

La composición de las naranjas incluye carbohidratos, en forma de azúcares y fibra alimentaria, grasas, proteínas, agua, vitaminas —como la vitamina C, sobre todo, pero también la vitamina A, complejo B, vitamina D, E y K—, calcio, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio, sodio y zinc, entre otras.

Como puedes observar, la cantidad de nutrientes es muy amplia. Algo que, además, se amplifica cuando consumimos zumo de naranja, ya que la cantidad de naranjas que ingerimos es mayor. Pero ¿Es bueno el zumo de naranja? ¿Cuáles son los beneficios y perjuicios del zumo de naranja? Lo vemos, a continuación.

Para qué es bueno el zumo de naranja

El zumo de naranja es bueno para la salud por diversos motivos. El principal de ellos es por la cantidad de vitamina C que nos aporta al organismo. Y es que en tan solo un vaso de zumo podemos obtener una cantidad de 80 mg de vitamina C, alcanzando la dosis recomendada al día —esta está entre 65 y 90 mg/día—. La vitamina C es esencial para el organismo debido a sus funciones e interacción con otros elementos. Por ejemplo, la vitamina C sirve para reforzar el sistema inmunológico. Esto quiere decir que nos ayuda a estar preparados para luchar contra enfermedades o para evitarlas —véase aquí el ejemplo de prevenir los resfriados que mencionábamos en la introducción si consumimos zumo de naranja de manera habitual—. En este sentido es bueno el zumo de naranja para la prevención, aunque también, como antioxidante. Otra de las propiedades más destacadas de la vitamina C —y beneficios del zumo de naranja— es su efecto antioxidante. Los antioxidantes sirven para evitar que los radicales libres inyecten oxígeno en nuestras células. Con ello, se evita la oxidación de estas —y un envejecimiento prematuro—, así como una modificación del ADN que puede dar lugar a enfermedades más graves como el cáncer.

Otro de los beneficios del zumo de naranja es su acción reparadora. El zumo de naranja, así como el calcio que incluye la naranja, sirve para reparar los cartílagos, huesos y dientes, además de mantenerlos saludables. Así mismo, la vitamina C forma una proteína que se utiliza para producir la piel, los tendones, los vasos sanguíneos e, incluso, los ligamentos. Por ello, es bueno el zumo de naranja para la piel, porque nos ayuda a prevenir el envejecimiento celular —con los antioxidantes—, forma piel nueva y, además, actúa como cicatrizante —sin olvidar que contribuye al crecimiento y reparación de los tejidos de todo el cuerpo—. 

Otro de los beneficios del zumo de naranja más importantes es su función digestiva. El zumo de naranja resulta de gran utilidad para disolver ácidos impidiendo que estos se sedimenten en los riñones, por ejemplo. Aunque también ayuda al hígado, así como a las gastritis y úlceras gastroduodenales —y es que, a pesar de lo que pueda parecer, la cantidad de ácido que incluye la naranja no es tan elevada como en otras frutas, por ello puede ayudar a la digestión en personas que padecen gastritis—. Y es que, en caso de insuficiencia biliar, el zumo de naranja ayudará a producir más bilis. Ahora bien, entre los principales beneficios y perjuicios del zumo de naranja, cuáles son los principales inconvenientes de su consumo y qué personas deben evitar los zumos de naranja.

Desventajas del zumo de naranja

Acabamos de ver que es bueno el zumo de naranja, aunque hay algunos casos en los que su consumo no resulta tan recomendable. Concretamente, las personas que padecen diabetes deben evitar el consumo de zumo de naranja y es que, aunque las frutas tienen azúcares saludables, la cantidad de estos es superior en un vaso de zumo de naranja que en una pieza de fruta. Además, la forma en la que se digiere el azúcar varía. En el caso de una pieza de naranja, el azúcar se digiere de manera prolongada y la cantidad que llega a la sangre es reducida —perfectamente asumible por las personas que padecen diabetes—, mientras que en un zumo el azúcar pasa más directo a la sangre y ello puede resultar perjudicial. Además, y aunque no es una desventaja en sí misma, hemos de tener en cuenta que las calorías de una naranja y de un zumo de naranja no son las mismas, lo que significa que en un zumo estaremos consumiendo más de lo que seguramente creemos.

El consumo de naranja se ha vinculado, por otro lado, con la aparición de migrañas en algunas personas. Concretamente en aquellas que tienen diagnosticado un déficit de enzima DAO. Esta es una enzima digestiva que se encarga de digerir la histamina. Cuando esta llega a la sangre, al no ser digerida correctamente, puede ocasionar histaminosis. Es decir, dolor de cabeza y migrañas, así como vasoconstricción. La naranja, y en mayor medida el zumo de naranja, elevan los niveles de histamina en la sangre. Por ello, en cuanto a los beneficios y perjuicios de la naranja, nos encontramos con este inconveniente. Aunque, por lo general, el consumo de naranja no suele ser perjudicial cuando las personas no padecen ningún déficit o alguna enfermedad previa.