¿Es adecuado el consumo de frutas si tengo diabetes? Quizá esta sea una de las muchas preguntas que se cuestionan las personas que acaban de ser diagnosticadas con diabetes o entre los que conviven con personas que la padecen. Lo cierto es que las frutas, incluidas las naranjas, tienen azúcar —y ello puede resultar perjudicial para la salud de una persona que padece esta enfermedad, aunque todo depende de la cantidad que se ingiera y de la forma en la que se consuma la fruta—. En el caso concreto del consumo de la naranja para diabéticos no hay una respuesta exacta para decidir si es bueno o es malo. La naranja y diabetes son compatible, pero con matices. Los vemos a continuación, aunque primero hacemos una pequeña aclaración sobre qué es la diabetes.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes, también conocida como la enfermedad del azúcar, es una enfermedad que afecta al metabolismo de las personas impidiendo la descomposición del azúcar. Lo que ocurre es que el páncreas no genera la cantidad suficiente de insulina para degradar el azúcar o que esta hormona es incapaz de llevar a cabo su acción por una deficiencia en su funcionamiento. Esta enfermedad es irreversible y puede afectar a la salud por un exceso de azúcar en la sangre, al no poder ser procesado por el organismo.

¿Cuánto azúcar suelen tener las naranjas?

La cantidad de gramos de azúcar que tiene una naranja depende de la forma en la que esta se ingiera, es decir si se come fresca o si se ingiere como zumo, aunque también influye la cantidad de azúcar que incluye una pieza dependiendo del tamaño, así como del proceso de maduración. En la naranja el azúcar se extrae, por un lado, de la sacarosa (azúcar común) y, por otro, de la glucosa y de la fructosa. La cantidad media de azúcar que tiene una pieza de naranja suele ser en torno a los 23 gramos. Ahora bien, si la naranja se consume mediante zumo. Una cantidad de 33 centilitros equivaldría a unos 29 gramos. El zumo de naranja para diabéticos suele ser más perjudicial, no solo por la cantidad, si no por la forma en la que se procesa, ahora lo vemos con más detalle.

¿Es buena la naranja para la diabetes?

La naranja y la diabetes no son incompatibles. Como bien es sabido, la naranja contiene una gran cantidad de nutrientes que son esenciales para la salud. La naranja es una fruta que es rica en vitamina C. Esta contribuye a reforzar el sistema inmunológico, además de estimular la producción de glóbulos blancos. Por otro lado, contiene muy pocas calorías y, además, es rica en fibra —ideal para mejorar el tránsito intestinal y para prolongar la sensación de saciedad—, entre otras. Es por ello que su consumición es beneficiosa. Eso sí, el consumo de la naranja para diabéticos debe ser siempre con moderación y teniendo en cuenta tres aspectos:

  • En primer lugar, se debe medir la cantidad de azúcar que tiene en la sangre, ya que con el consumo de una pieza de naranja la cantidad incrementará. Cualquier persona que padezca diabetes debe estar atenta al total de azúcar que tiene en sangre siempre que vaya a ingerir alimentos con azúcar o con hidratos de carbono, ya que de otra forma puede sufrir una hiperglucemia.
  • Por otro lado, es aconsejable que la ingesta de la naranja sea mediante comida y no mediante bebida —al igual que con cualquier otra fruta—. Se debe evitar, pues, el zumo de naranja para diabéticos. Como decíamos más arriba, la naranja es una fruta que contiene una gran cantidad de fibra. Esta contribuye a que el azúcar sea digerido con más calma y que pase más lentamente a la sangre (bajo índice glucémico), por lo que el cuerpo no notará un subidón de azúcar. En cambio, si se prepara zumo de naranja para diabéticos, el problema es que el azúcar entrará directamente en la sangre, aunque el zumo sea natural.
  • Ahora bien, el zumo de naranja para diabéticos puede ser de gran utilidad en casos específicos. Concretamente si la persona que padece de diabetes está sufriendo una hipoglucemia. Lo que ocurre en ese caso es que, tras inyectarse una cantidad elevada de insulina, la cantidad de azúcar en la sangre disminuye por debajo de los límites considerados, pudiendo derivar en una pérdida de conocimiento o mareos. Así pues, lo que el cuerpo necesita es azúcar. Un zumo naranja y la diabetes son compatibles en este caso, ya que el jugo aportará inmediatamente de la naranja el azúcar que necesita la persona, además será digerido de manera instantánea, compensando la desregulación del cuerpo.

Como ves, la naranja para diabéticos no es perjudicial siempre que se tenga cuidado en su consumo. Todo depende de la cantidad de azúcar que tenga el cuerpo en el momento en que vaya a ser ingerida pero también de la manera en la que se consuma —como hemos visto—. Y es que la naranja y el azúcar tienen un proceso diferente de descomposición y absorción, por ello, solamente se tomarán de una u otra forma dependiendo de cada situación.

La naranja para evitar la diabetes

La naranja es uno de los alimentos preferidos por los especialistas de la salud para prevenir todo tipo de enfermedades debido al refuerzo del sistema inmunológico por su alto contenido en vitamina C, aunque también para prevenir enfermedades como la diabetes.

Esto es así debido a que tiene un bajo índice glucémico. El índice glucémico se mide en base a qué velocidad y en qué cantidad los carbohidratos de un alimento pasan a la sangre en forma de glucosa. En el caso de la naranja, como veíamos, el proceso es muy lento debido a la cantidad de fibra que tienen estas frutas. Por ello, es un alimento ideal para prevenir la diabetes, siempre y cuando el resto de alimentación no presente una gran cantidad de azúcares. Es decir, que la dieta no contenga muchos azúcares y, por supuesto, que no sean procesados.