La cáscara de naranja es la parte externa del fruto, por eso también se la llama piel o corteza. Aunque no se suele comer, no debería tirarse sin aprovecharla al máximo porque sus propiedades proporcionan beneficios para la salud y se le puede sacar mucho rendimiento, como ya explicamos en nuestro artículo sobre cómo aprovechar al máximo una naranja. En una producción integrada como la nuestra, la cáscara de las naranjas que te llegan a casa no ha sido tratada con ceras después de recolectarlas así que puedes disfrutarla con tranquilidad y darle un buen uso.

Propiedades de la cáscara de naranja

Para saber cómo utilizar la cáscara de naranja y exprimir todos sus beneficios, primero hay que conocer sus propiedades. Entre sus cualidades destacan las glándulas de aceite y su aroma porque son lo que antes se percibe. Pero la piel tiene otros componentes que pueden usarse a favor de la propia salud:

  • Vitamina C, muy recomendada durante época de resfriados, está más presente en la cáscara de naranja que en su pulpa y es un potente antioxidante.
  • Flavanonas, un tipo de flavonoide también con propiedades antioxidantes.
  • Hesperidina, un tipo de flavanona con cualidades antiinflamatorias y vasoconstrictoras.
  • Fibra, bien conocida por su contribución a la salud digestiva.

No todas estas propiedades tienen la misma fama, pero juntas entre hacen que la cáscara de naranja resulte muy beneficiosa para el organismo.

Beneficios de la cáscara de naranja

La cáscara de naranja tiene muchas ventajas, como quitamanchas o desodorante, pero vamos a centrarnos en la salud porque es donde mayor es su contribución. Entre sus beneficios, destacan:

  • Refuerza el sistema inmunológico y evita infecciones gracias a los antioxidantes y a la vitamina C.
  • Reduce la presión arterial y el colesterol y cuida la salud cardiovascular gracias a la pectina de la cáscara de naranja.
  • Mejora la digestión y evita el estreñimiento porque contribuye al bienestar de la flora intestinal y a la salud digestiva.
  • Elimina grasas así que ayuda a perder peso a quienes están a dieta.
  • Crea una barrera protectora contra la placa bacteriana, lo que mejora la salud dental.

Seguro que, después de leer todo lo que puedes conseguir, ya no tirarás las cáscaras de las naranjas. Te contamos qué puedes hacer con ellas.

Usos de la cáscara de naranja

Hemos cultivado nuestras naranjas de forma sostenible así que puedes utilizarlas sin riesgos para tu salud. Guarda las cáscaras de las próximas que te enviemos a casa y aprovéchalas para alguno de estos usos.

Cáscara de naranja para blanquear los dientes

La parte blanca de la piel de la naranja (albedo) tiene un uso que te sorprenderá: blanquear los dientes. Solo has de frotar suavemente sobre los dientes esta parte de la cáscara. Hazlo unos minutos un par de veces al día antes de lavártelos y verás cómo elimina las manchas y los deja más blancos.

Además de los dientes, la cáscara de naranja también sirve como tratamiento de belleza porque su vitamina C aporta luminosidad a la piel y evita el envejecimiento. Puedes usar su infusión como si fuese un tónico facial o añadir la ralladura de piel a otros ingredientes para hacerte una mascarilla.

Cáscara de naranja para adelgazar

Naranja confitada, mermeladas, bizcochos, flanes… hay muchos postres para aprovechar la naranja. Aún así y aunque parezca contradictorio, la cáscara de naranja sirve para adelgazar: es saciante, diurética y baja en calorías.

La forma más sencilla de tomar la cáscara de una naranja es en un té, por ejemplo después del almuerzo o la cena, para favorecer el tránsito intestinal gracias a su fibra y mantener a ralla las digestiones pesadas.

Cáscara de naranja para aromatizar

En la piel de la naranja es donde se concentran las glándulas de aceite, de ahí se desprende su característico olor y es lo que se utiliza para crear perfumes.

Una forma casera de aprovecharlos, además de en repostería como acabamos de ver, es preparar un ambientador con la cáscara y otras especies como la canela.

Además, aunque la citronela sea el repelente de mosquitos más conocido, el aroma de la naranja tampoco gusta a estos insectos así que su cáscara los ahuyenta.